(Multimedia) (Voces del sur) Opinión de invitado: Guerra arancelaria de EE. UU. socava el orden mundial basado en reglas | Spanish.xinhuanet.com

(Multimedia) (Voces del sur) Opinión de invitado: Guerra arancelaria de EE. UU. socava el orden mundial basado en reglas

spanish.news.cn| 2025-04-03 15:35:30|
spanish.news.cn| 2025-04-03 15:35:30|
El presidente estadounidense, Donald Trump, muestra una orden ejecutiva sobre los "aranceles recíprocos" en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, en Washington, D.C., Estados Unidos, el 2 de abril de 2025. (Xinhua/Hu Yousong)

Por Luis Antonio Paulino

La guerra comercial que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desata en el mundo no solo constituye una grave amenaza para el orden económico global vigente, sino que también podría acarrear consecuencias aún más severas, poniendo en riesgo la propia paz mundial.

"Cuando las mercancías no cruzan fronteras, los soldados lo harán", dijo el economista liberal francés del siglo XIX, Frédéric Bastiat. De cierta forma, esto fue lo que ocurrió en la década de 1930, cuando la guerra comercial impulsada por Estados Unidos a través de la Ley Smoot-Hawley fue considerada por muchos como uno de los factores que contribuyeron a crear el clima que desembocó en la Segunda Guerra Mundial.

La nueva escalada arancelaria de Estados Unidos no busca simplemente negociar acuerdos comerciales más favorables, sino reconfigurar la estructura del orden económico multilateral global y la posición que Washington ocupa en él, forzando una transición desde un llamado "orden mundial basado en reglas" hacia uno de desacoplamiento forzado, fragmentación y aislacionismo.

Las guerras comerciales, los aranceles y las sanciones han dejado de ser simples herramientas económicas para convertirse en armas dentro de una lucha por el dominio global. Esto ha generado una atmósfera de sospecha y desconfianza, erosionando los cimientos de la cooperación internacional y socios comerciales ahora se ven como rivales en una disputa global por influencia y poder.

Teniendo en cuenta este panorama, es difícil prever el desenlace de esta situación, especialmente porque el impacto de la escalada arancelaria en sectores clave de la economía estadounidense podría forzar a Trump a retroceder. No obstante, hasta el momento, no ha mostrado intención de hacerlo, a pesar de las críticas de sectores que lo apoyaron en las elecciones, como los agricultores.

Imagen del 12 de febrero de 2025, de un anuncio de "huevos agotados" en una tienda Costco en Monterey Park, condado de Los Ángeles, California, Estados Unidos. (Xinhua/Zeng Hui)                                                                                                                                                                                                  

Si bien es cierto que el orden económico actual es considerado obsoleto por muchos países en desarrollo, estos prefieren impulsar reformas en lugar de un cambio radical que los sumerja en la incertidumbre. A pesar de sus imperfecciones, el sistema multilateral ha permitido el desarrollo de numerosas naciones. Incluso economías emergentes del Sur Global, como Brasil, han logrado niveles de ingreso medio-alto dentro de este esquema.

La creación de entidades internacionales bajo el principio de "un país, un voto", como en el caso de la Organización Mundial del Comercio (OMC), brindó a los países en desarrollo una voz que antes no tenían. El hecho de que el Producto Interno Bruto (PIB) conjunto de los BRICS hoy sea superior al del G7 es una consecuencia de este orden, que Estados Unidos ahora pretende desmantelar.

El nuevo orden que promueve ahora la Administración de Trump parece revivir la máxima del historiador griego Tucídides de que "los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben". Pero la historia ha demostrado que la imposición de un sistema basado en el poder bruto solo genera inestabilidad y conflictos. Al desmantelar los mecanismos de cooperación multilateral y reducir su compromiso con la ayuda humanitaria y frente al cambio climático, Estados Unidos está contribuyendo a una crisis global que podría traducirse en millones de vidas perdidas.

Pero la idea de Trump de convertir las relaciones internacionales en un juego entre grandes potencias no funcionará, simplemente porque el declive de la hegemonía estadounidense es evidente. A diferencia del período posterior a la Segunda Guerra Mundial, cuando Washington dictaba las reglas del orden global, hoy carece del poder económico, militar y moral necesario para imponer unilateralmente su voluntad. La estrategia de confrontación entre grandes potencias ha llevado al mundo a dos guerras mundiales y, como dice el dicho, "el colmo de la estupidez es hacer lo mismo repetidamente esperando un resultado diferente".

Incluso los países en desarrollo, a pesar de no contar con un poder militar comparable al de Estados Unidos, han reducido su dependencia económica y financiera del sistema liderado por Washington. Nuevos mecanismos de cooperación internacional, como los BRICS, demuestran que otro orden es posible, sin la tutela estadounidense.

Imagen del 3 de febrero de 2025 de un corredor de bolsa trabajando en el piso de la Bolsa de Valores de Nueva York, en Nueva York, Estados Unidos. (Xinhua/Michael Nagle)

América Latina es especialmente vulnerable en este contexto. Las amenazas de Trump de castigar a cualquier país que considere perjudicial para los intereses de Estados Unidos, ya sea con aranceles punitivos o sanciones por inmigración y tráfico de drogas, ponen a la región en una posición difícil, particularmente a aquellos países altamente dependientes del mercado estadounidense para sus exportaciones de materias primas.

No obstante, la diversificación comercial con otros países como China ha abierto una vía para reducir esta dependencia. Según el Council on Foreign Relations, en el año 2000, China representaba menos del dos por ciento de las exportaciones de América Latina. Sin embargo, entre 2000 y 2008, el comercio bilateral creció a un ritmo anual promedio del 31 por ciento. En 2021, superó los 450.000 millones de dólares, y se estima que podría llegar a 700.000 millones en 2035.

Proyectos como el puerto de Chancay en Perú, inaugurado en noviembre de 2024 y construido por China, ejemplifican esta creciente interdependencia. Este complejo portuario, capaz de recibir los megabuques globales, ampliará significativamente las exportaciones de minerales estratégicos como litio, cobre, y productos agrícolas hacia China y otros mercados asiáticos.

Precisamente esta red de conexiones Sur-Sur podría convertirse en el antídoto frente a las políticas trumpistas. El impacto de las nuevas medidas proteccionistas en la economía mundial dependerá en gran medida de la capacidad de los países emergentes para consolidar un frente unido.

La capacidad del Sur Global para transformar proyectos bilaterales en una plataforma multilateral cohesionada será clave para evitar un escenario de fragmentación global comparable al período de entreguerras. Unidos, los países en desarrollo pueden trazar un camino hacia un nuevo orden más equitativo, sin quedar a merced de las imposiciones de Washington. Fin

(Luis Antonio Paulino es profesor asociado de la Universidad estatal de Sao Paulo, Brasil)

(Las opiniones expresadas en este artículo son del escritor y no necesariamente reflejan la postura de la Agencia de Noticias Xinhua)

Para cualquier sugerencia o consulta puede ponerse en contacto con nosotros a través del siguiente correo
electrónico: xinhuanet_spanish@news.cn
Volver Arriba